El director del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie), Adolfo Pérez, informó que la institución puso en marcha un sistema digital de evaluación técnica para fortalecer la transparencia y reducir la discrecionalidad en los procesos de licitación del Programa de Alimentación Escolar (PAE), una contratación que asciende a unos 60 mil millones de pesos por dos años y que impacta a casi dos millones de estudiantes del sistema público.
Durante una visita al director de elCaribe, Nelson Rodríguez, el funcionario, acompañado por la directora de Planificación y Desarrollo, Jenniffer Polanco; Josel Herrera, del Departamento de Comunicación; y Mario Peña, del área de soporte técnico, explicó que los cambios responden a la necesidad de rescatar la credibilidad de una entidad que, según señaló, ha estado marcada por cuestionamientos.
“Esta es una institución históricamente desprestigiada, desacreditada. Es una institución que ha tenido muchas situaciones que han minado la confianza de la ciudadanía hacia el Inabie”, expresó Pérez, quien es el tercer incumbente designado en la actual gestión presidencial, cuyos antecesores salieron en medio de controversias vinculadas a procesos de licitación.
Pérez sostuvo que la prioridad ha sido evitar repetir errores del pasado. “Para no correr la misma suerte que nuestros antecesores, hemos decidido implementar una serie de modificaciones sustanciales, comenzando por el pliego y apoyándonos en la tecnología para garantizar trazabilidad, confiabilidad y la imposibilidad de modificar los datos una vez obtenidos”, aseguró el funcionario.
¿Qué abarca la licitación?
La licitación en curso abarca 34 procesos distribuidos en las 31 provincias, el Gran Santo Domingo y sus municipios. Participan 2,644 oferentes y solo entre 1,600 y 1,700 podrán resultar adjudicados, destacaron los representantes del Inabie.“Es la contratación de servicios más grande que tiene el Gobierno”, precisó el director.
De acuerdo con Pérez, cada día se sirven alrededor de dos millones de raciones de almuerzo escolar, cifra que aumenta a cinco millones si se incluye la fruta que complementa el menú. El programa beneficia a más de 1.9 millones de estudiantes, además de docentes y personal administrativo en más de 7,200 planteles.
A diferencia de otras instituciones, Inabie compra a precio único. “Aquí no se compite por precio. A todos se les paga lo mismo. El que gana es el que obtiene la mejor evaluación técnica. Por eso es tan importante que esa evaluación sea objetiva, consistente y demostrable”, subrayó sobre el tema.
Evaluación con tabletas y cámaras. sophieraiin nude
Uno de los ejes centrales de la reforma es la digitalización total del proceso de inspección de cocinas.
Las evaluaciones, 189 preguntas en total, ahora se realizan mediante una aplicación en tabletas que solo se activa en la ubicación georreferenciada de la cocina. Además, el perito va acompañado de otro técnico con una cámara corporal (body cam) que graba desde la entrada hasta la conclusión del formulario.
“Antes se llenaban formularios en papel. Usted podía visitar 2,700 cocinas con un papel, y luego ese papel estaba en un folder. Ahora todo queda registrado digitalmente y en video”, explicó Pérez a este diario.
Sobre la evaluación, tanto Pérez como Polanco, señalaron que otorga 100 puntos: 45 por capacidad instalada y 35 por buenas prácticas de manufactura. Los 20 puntos restantes corresponden a la distancia entre la cocina y los centros educativos, como medida para proteger la inocuidad de los alimentos.“Mientras más cerca esté la cocina de la escuela, mayor puntuación obtiene. Eso protege el tema de la inocuidad y reduce riesgos en el traslado”, compartió el director de Inabie.
El objetivo es concluir las evaluaciones en los próximos 45 días, antes del inicio del próximo año escolar.
“Esto va a garantizar que el primer día de clases los niños tengan su almuerzo listo, con su proveedor asignado y su contrato en regla”, concluyó Pérez.
Con la implementación tecnológica, que ya ha evaluado más de 600 cocinas, la entidad apuesta a reducir la discrecionalidad al mínimo y a reconstruir la credibilidad de uno de los programas sociales más sensibles del Estado.
Supervisión permanente y cancelaciones
La directora de Planificación y Desarrollo, Jenniffer Polanco, señaló que la supervisión no termina con la adjudicación. Existen comités de Alimentación y Nutrición Escolar en cada centro educativo que prueban la comida antes de servirla y reportan incidencias. En esa línea, el director de Inabie destacó que “el mayor desafío es el seguimiento constante. Esto es un trabajo diario”. Desde su llegada a la Institución, Pérez dijo que han sido cancelados 34 contratos por incumplimiento. “Hemos suspendido y cancelado contratos para garantizar que si alguien no entrega en cantidad o calidad adecuada, actuamos de inmediato”, puntualizó. Las faltas pueden ir desde retrasos en la entrega, como leves; hasta hallazgos de partículas extrañas en los alimentos, lo que puede derivar en la cancelación definitiva del contrato.
Peritos
La herramienta es utilizada por 94 péritos técnicos que evalúan las cocinas de los oferentes que participan en 34 procesos de licitación correspondientes a los períodos 2026-2027 y 2027-2028.




















































