Santo Domingo. — La Asociación Dominicana de Administradoras de Riesgos de Salud (ADARS) expresó su respaldo a la implementación de la cápita diferenciada por edad y sexo como mecanismo técnico y actuarial para fortalecer la sostenibilidad financiera del componente de salud del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS), en contraste con la posición asumida por otros actores del sector, como ADIMARS, que han manifestado reparos a la medida.
En un comunicado institucional, ADARS explicó que su postura se fundamenta en una evaluación técnica, jurídica y actuarial del modelo de financiamiento vigente del Seguro Familiar de Salud (SFS) del Régimen Contributivo, así como de sus efectos sobre la equidad entre afiliados, la estabilidad de las prestaciones y el equilibrio del sistema.
Actualmente, el SFS del Régimen Contributivo cuenta con más de 4.9 millones de afiliados, de los cuales cerca del 45.9 % se encuentran en ARS agrupadas en ADARS. Este régimen se financia mediante aportes mensuales de trabajadores y empleadores, canalizados a través de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), con el objetivo de cubrir al afiliado titular y a sus dependientes directos. Para garantizar las prestaciones del Plan Básico de Salud, las ARS reciben un pago per cápita por cada persona afiliada.
Desde la entrada en vigencia del sistema en 2007, la capitación ha sido aplicada mediante una tarifa plana, idéntica para todos los afiliados, con ajustes periódicos definidos por el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS), conforme a la Ley 87-01. Sin embargo, ADARS sostiene que este esquema parte de un supuesto que no se corresponde con la realidad demográfica ni sanitaria: que todas las personas presentan necesidades de salud similares a lo largo de su vida.
“La evidencia acumulada en sistemas de seguridad social demuestra que la edad y el sexo son variables demográficas objetivas, verificables y ampliamente utilizadas para ajustar el financiamiento en salud, debido a su impacto directo en la demanda de servicios”, señala la entidad. Las necesidades sanitarias, añade, siguen el ciclo de vida, con mayores requerimientos en la infancia, una reducción relativa en la juventud y un incremento progresivo en la vejez. En el caso de las mujeres, existen además variaciones adicionales durante la edad reproductiva.
Desde una perspectiva actuarial, ADARS advierte que la capitación plana incentiva prácticas de selección adversa, favoreciendo la afiliación de personas jóvenes y con menor utilización de servicios, y desincentivando la de grupos etarios con mayores necesidades de atención. Esta situación, subraya, entra en tensión con los principios de libre elección y solidaridad que rigen la seguridad social.
La asociación también señala que los datos oficiales muestran composiciones etarias y de sexo desiguales entre distintas ARS, reflejo de comportamientos de afiliación selectiva que requieren corrección regulatoria para preservar la equidad entre administradoras y garantizar condiciones homogéneas de competencia. Un esquema de capitación ajustada permitiría neutralizar estos incentivos y alinear el financiamiento con el riesgo real de la población atendida.
ADARS recordó que la resolución del CNSS que aprueba la capitación diferenciada se sustenta en las atribuciones que otorga la Ley 87-01 al órgano rector del sistema para establecer tarifas en función del riesgo individual de los beneficiarios, y considera que esta decisión se ajusta plenamente al marco legal vigente.
Asimismo, enfatizó que la implementación de la capitación diferenciada no implica reducción de prestaciones ni incremento de las aportaciones de trabajadores y empleadores, sino una redistribución interna de los recursos del sistema, sin generar costos adicionales para los afiliados.
“La sostenibilidad financiera del Sistema Dominicano de Seguridad Social es una responsabilidad compartida. La adopción gradual de la capitación diferenciada por edad y sexo permite proteger a la población conforme a su ciclo de vida, fortalecer la continuidad de las prestaciones y preservar la libre elección de los afiliados”, concluyó ADARS, reafirmando su apoyo a un modelo que reduzca distorsiones, desaliente la afiliación selectiva y favorezca un equilibrio duradero del sistema de salud.







































