Especialista destaca avances en el tratamiento de la epilepsia y la atrofia muscular espinal, dos condiciones que requieren detección temprana para mejorar la calidad de vida de los pacientes_
La neuróloga pediatra Dra. Evelyn Lora, señaló que los avances en diagnóstico y tratamiento están cambiando significativamente la evolución de muchos pacientes pediátricos y la detección temprana continúa siendo una de las herramientas más efectivas para mejorar el pronóstico de diversas enfermedades neurológicas en la infancia, desde la epilepsia hasta condiciones genéticas poco frecuentes como la atrofia muscular espinal (AME).
Destacó el caso de la atrofia muscular espinal, una enfermedad genética que provoca debilidad muscular progresiva y que afecta a cerca de 10 a 12 niños identificados en República Dominicana. Gracias a la disponibilidad de terapias de alto costo en el país, hoy es posible frenar la progresión de la enfermedad, siempre que el diagnóstico y la intervención se realicen de manera oportuna.
“Mientras más temprano hagamos el diagnóstico, mejor será el pronóstico y la calidad de vida del niño y su familia”, explicó.
Respecto a la epilepsia, Lora indicó que entre el 1 % y 2 % de la población puede presentar esta condición y que cerca del 60 % de los casos inicia durante la edad pediátrica. Muchas epilepsias están asociadas a factores identificables, incluyendo complicaciones durante el embarazo, el nacimiento o los primeros días de vida, así como causas genéticas y metabólicas.
La especialista resaltó además que República Dominicana cuenta con equipos médicos capacitados para realizar cirugía de epilepsia en pacientes seleccionados, una alternativa que puede permitir que algunos niños queden libres de crisis e incluso suspendan el tratamiento farmacológico.
La experta participó en un congreso especializado donde se abordaron temas relacionados con epilepsia, trastornos del neurodesarrollo, autismo, déficit de atención e hiperactividad y enfermedades neuromusculares, áreas en las que la identificación temprana continúa siendo clave para lograr mejores resultados clínicos y una mayor calidad de vida para los pacientes.

















































