La movilización de los estudiantes de secundaria en Francia continúa creciendo. Este lunes, cerca de 590 institutos de los 3.700 que existen en el país registraron interrupciones, un día antes de la jornada de protestas convocada para este martes 6 de octubre.
En las puertas de los colegios han aparecido durante las últimas semanas carteles con consignas contra Parcoursup, el sistema utilizado para gestionar el acceso a la educación superior, y mensajes relacionados con las condiciones de estudio, los recursos destinados a la educación y la respuesta de las autoridades a las protestas.
Los estudiantes entrevistados por el diario Le Monde en París, Marsella, Toulouse, Lyon y otras ciudades coinciden en varias preocupaciones: falta de profesores y personal sanitario, instalaciones deterioradas, jornadas escolares extensas, aulas con demasiados alumnos y presión frente a su futuro académico.
Falta de recursos en los colegios
En los suburbios de París, donde comenzó parte de la movilización, las condiciones de algunos centros educativos están entre las principales razones para participar en los bloqueos.
Kennan, estudiante de 17 años de un instituto de formación profesional en Pantin, explicó que lleva varios días participando en las protestas para reclamar más recursos. Según relató, en su colegio los baños suelen estar cerrados, no hay enfermera y en ocasiones no hay profesores sustitutos.
Falta de recursos en los colegios
En los suburbios de París, donde comenzó parte de la movilización, las condiciones de algunos centros educativos están entre las principales razones para participar en los bloqueos.
Kennan, estudiante de 17 años de un instituto de formación profesional en Pantin, explicó que lleva varios días participando en las protestas para reclamar más recursos. Según relató, en su colegio los baños suelen estar cerrados, no hay enfermera y en ocasiones no hay profesores sustitutos.
Reclamos por la igualdad de oportunidades
Otro de los temas que aparece entre los estudiantes es la percepción de que no todos tienen las mismas posibilidades para acceder a la educación que desean.
Kylian, un estudiante de 17 años de Fontenay-sous-Bois, explicó que había solicitado ingresar a otros institutos, pero fue rechazado. Actualmente cursa un programa de mantenimiento de sistemas de producción conectados y asegura que le habría gustado estudiar administración o realizar posteriormente una licenciatura.
El estudiante atribuye parte de sus dificultades a la falta de recursos de su centro educativo. Según su relato, ni siquiera cuenta con un profesor de economía y administración.
Las experiencias de alumnos de diferentes ciudades muestran que las demandas no se limitan a los colegios con mayores problemas de infraestructura. En Toulouse, estudiantes de centros considerados privilegiados también participan en las movilizaciones como muestra de solidaridad con otros jóvenes.
Parcoursup, uno de los principales reclamos
El sistema de acceso a la educación superior Parcoursup se ha convertido en uno de los principales objetivos de las protestas.
Los estudiantes reclaman modificaciones en el mecanismo y cuestionan la presión que genera sobre quienes deben decidir su futuro académico.
Entre las propuestas mencionadas por los jóvenes aparecen una revisión del sistema de Parcoursup, cambios en la evaluación continua y medidas para reducir posibles discriminaciones relacionadas con el origen de los estudiantes.
“Somos más que simples datos en un programa informático”, es una de las consignas que se han visto en los colegios durante las últimas semanas.
Jornadas largas y aulas llenas
Las condiciones cotidianas de los estudiantes también forman parte de las reivindicaciones.
Blessin, estudiante de último año de un instituto de Lyon, explicó que sus jornadas pueden extenderse desde las 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde, además del tiempo necesario para desplazarse hasta el colegio.
En Marsella, dos estudiantes de 16 años de un instituto privado señalaron otra dificultad: clases con hasta 40 alumnos, además de problemas relacionados con la temperatura de las aulas.

















































