El estelar antesalista cubano de los Medias Blancas de Chicago, Miguel Vargas, conectó un descomunal cuadrangular de 433 pies en la octava entrada, guiando a la Liga Americana a una blanqueada de 4-0 sobre la Liga Nacional en el Juego de Estrellas de las Grandes Ligas celebrado en el Citizens Bank Park de Filadelfia.
Aprovechando un raro titubeo del as de los Filis, el dominicano Cristopher Sánchez, la Liga Americana tomó ventaja temprano y nunca la soltó.
Fue la 23 victoria de la Liga Americana en los últimos 29 Juegos de Estrellas.
Las carreras en esta exhibición, que rindió homenaje al 250mo aniversario del nacimiento de Estados Unidos, fueron impulsadas principalmente por un par de Yankees. Uno de ellos, Cody Bellinger, terminó llevándose el Premio Ted Williams al Jugador Más Valioso.
El cubano Yordan Álvarez abrió el camino con un sencillo, Shea Langeliers y Bobby Witt Jr. negociaron bases por bolas para llenar las bases y, con dos outs, llegó el turno de los Yankees.
Bellinger conectó un sólido sencillo al jardín central para remolcar dos carreras, y enseguida su compañero Ben Rice disparó un imparable por el medio del diamante para impulsar otra rayita. De inmediato, la Liga Americana tomó ventaja de 3-0, mientras los aficionados de Filadelfia, ya decepcionados por el segundo lugar de Kyle Schwarber en el Derby de Jonrones, veían a Sánchez sufrir uno de sus escasos tropiezos en casa.
La tapa al pomo
El batazo solitario de Vargas hacia el segundo piso de las gradas del jardín izquierdo frente a los envíos del relevista Justin Wrobleski puso la pizarra definitiva.
Vargas coronó una primera mitad de temporada de ensueño tras ser seleccionado por primera vez al clásico de mitad de temporada.El cuerpo de lanzadores del Joven Circuito estuvo intratable, limitando a la Liga Nacional a solo 3 imparables y recetando 15 ponches.
La ofensiva de la Liga Nacional nunca encontró el ritmo.














































