Aunque el mercado asegurador dominicano mantiene perspectivas de crecimiento y modernización, enfrenta desafíos derivados de la inflación, las tasas de interés elevadas, el aumento de los costos médicos y la incertidumbre geopolítica internaciona
La industria aseguradora dominicana atraviesa uno de los períodos más interesantes de su historia reciente. Mientras el mercado continúa creciendo y ampliando su oferta de servicios, nuevos factores económicos y tecnológicos obligan a las compañías a replantear estrategias, fortalecer su capacidad de adaptación y prepararse para escenarios cada vez más complejos.
Para José Zapata, vicepresidente ejecutivo y gerente general de Humano Seguros, República Dominicana mantiene un importante potencial de crecimiento en materia aseguradora. Sin embargo, advierte que el entorno internacional exige prudencia y planificación.
“El entorno actual está marcado por una alta incertidumbre y volatilidad, principalmente por factores internacionales”, explicó Zapata en entrevista con el periódico económico elDinero.
Inflación, petróleo y tasas de interés: los riesgos que preocupan al sector
La industria aseguradora no opera de forma aislada.Su desempeño depende directamente de variables económicas que afectan tanto a las empresas como a los consumidores.
Según Zapata, la inflación persistente, las elevadas tasas de interés internacionales y las fluctuaciones del precio del petróleo continúan siendo algunos de los principales factores que generan incertidumbre.
“Tenemos inflación elevada, tasas de interés altas y el impacto del precio del petróleo, que incide directamente en todos los sectores económicos”, señaló.
A estos elementos se suman las tensiones geopolíticas internacionales que presionan los mercados financieros, afectan los tipos de cambio y modifican las perspectivas de crecimiento económico.
“Dado que nuestra economía está muy vinculada a Estados Unidos, cualquier desaceleración o crecimiento en ese país impacta directamente a República Dominicana”, agregó.
Cambio climático: de fenómeno excepcional a riesgo permanente
Uno de los cambios más importantes en la industria aseguradora durante la última década ha sido la manera en que se evalúan los riesgos climáticos.
Huracanes, inundaciones, sequías y eventos extremos ya no son considerados sucesos extraordinarios, sino fenómenos recurrentes que deben formar parte de los modelos de gestión de riesgos.
Zapata destaca que una de las fortalezas del país ha sido la mejora progresiva en la calidad estructural de las construcciones.
“Hoy en día hay menos viviendas vulnerables que antes, lo que reduce el impacto de eventos climáticos”, afirmó.
No obstante, reconoce que el cambio climático obliga a las aseguradoras a perfeccionar continuamente sus herramientas actuariales y de evaluación.
“Ya no vemos los eventos climáticos como situaciones aisladas, sino como fenómenos recurrentes que deben incorporarse en los modelos actuariales”, explicó.
Inteligencia artificial: amenaza y oportunidad
La irrupción de la inteligencia artificial está transformando prácticamente todos los sectores económicos, y los seguros no son la excepción.
Para Zapata, esta tecnología representa simultáneamente desafíos y oportunidades.
“Es una amenaza para trabajos operativos manuales, que tenderán a automatizarse.Pero es una gran oportunidad para mejorar eficiencia, reducir costos y ofrecer mejor experiencia al cliente”, indicó.
Diversos estudios internacionales coinciden en que la inteligencia artificial permitirá acelerar procesos de reclamaciones, evaluación de riesgos, detección de fraude y atención personalizada al cliente, aunque también requerirá una reconversión profesional significativa.
“El reto es que los profesionales se adapten a esta nueva realidad”, sostuvo.
La transformación digital ya está ocurriendo
La digitalización ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una necesidad operativa.
Según datos ofrecidos por Humano Seguros, más del 70% de sus transacciones ya se realizan de forma digital.
“Actualmente, más del 70% de nuestras transacciones se realizan de manera digital, tanto con clientes como con proveedores”, explicó Zapata.
La empresa ha desarrollado procesos automatizados para la emisión de pólizas, gestión de reclamaciones y reembolsos, con el objetivo de mejorar la experiencia de los usuarios y aumentar la eficiencia operativa.
¿Debe actualizarse la Ley 146-02?
Uno de los temas que genera consenso dentro de la industria es la necesidad de modernizar el marco legal del sector.
La Ley 146-02 sobre Seguros y Fianzas fue promulgada hace más de dos décadas, en un contexto muy diferente al actual.
Para Zapata, la normativa debe adaptarse a los nuevos desafíos tecnológicos, climáticos y financieros.
“Definitivamente, la ley vigente debe actualizarse para responder a los nuevos riesgos asociados al cambio climático y la transformación digital”, afirmó.
El gran desafío del sector salud
Más allá de los seguros generales, uno de los retos más complejos se encuentra en la sostenibilidad financiera de los servicios de salud.
El envejecimiento poblacional, los avances tecnológicos y el aumento en el costo de medicamentos y tratamientos están elevando significativamente los gastos del sistema.
“El principal reto es la sostenibilidad financiera”, advirtió.
A su juicio, el futuro exige migrar desde modelos reactivos hacia sistemas preventivos que permitan anticipar enfermedades mediante herramientas predictivas y análisis de datos.
Educación financiera y cultura aseguradora
A pesar del crecimiento que ha mostrado la industria en los últimos años, la penetración de seguros en República Dominicana sigue siendo baja en comparación con otros mercados de América Latina.
Por ello, Zapata considera que uno de los desafíos más urgentes es fortalecer la educación financiera de la población.
“Existe una baja penetración del seguro, por lo que es clave fomentar su importancia como herramienta de protección”, señaló.
También considera prioritario agilizar los procesos de reclamaciones, simplificar los contratos y fortalecer los mecanismos nacionales de protección frente a eventos catastróficos.
El debate sobre los impuestos a los seguros
Otro aspecto que preocupa al sector es el tratamiento fiscal aplicado a determinadas pólizas.
Zapata considera que el seguro de vida debería recibir incentivos especiales debido a su importancia social.
“Una medida que consideramos importante sería eliminar impuestos al seguro de vida, ya que es un instrumento de protección social clave”, afirmó.
Según explicó, la actual estructura tributaria puede desincentivar la contratación de este tipo de coberturas, cuando el objetivo debería ser ampliar su acceso.
Un mercado con espacio para crecer
Pese a los desafíos económicos globales, los costos del reaseguro, las fluctuaciones cambiarias y las presiones inflacionarias, Zapata mantiene una visión positiva sobre el futuro del sector.
A su entender, la combinación de innovación tecnológica, transformación digital, fortalecimiento regulatorio y educación financiera permitirá ampliar la cobertura aseguradora y mejorar la protección económica de los dominicanos.
“El mercado tiene un enorme potencial de crecimiento si logramos aumentar la cultura aseguradora y adaptarnos a los cambios que ya están transformando la industria a nivel mundial”, concluyó.
















































